“El libro trata sobre los esfuerzos que realizaron hombres y mujeres trabajadoras por mejorar sus condiciones de vida a través de la organización” (p.11), señala Jorge Navarro, estos irán de la mano de un ideal que es la construcción de una sociedad más justa e igualitaria en un contexto histórico en que la explotación, el lucro y la codicia conformaban la base sobre la cual se organizaba la sociedad chilena de principios del siglo XX. La forma de concretar este sueño fue a través de la creación y organización, en 1912, del Partido Obrero Socialista en Iquique, hito a partir del cual se desarrolla un proceso en ascenso de la organización obrera de gran impacto en la política, cultura y sociedad y que es interrumpido y clausurado con la dictadura de Ibáñez. Este Partido obrero al cabo de una década logró posicionar “las reivindicaciones de los trabajadores en la institucionalidad” (p.52) y producir un cambio notable al lograr organizar y movilizar a los trabajadores a través de una combinación entre las luchas sindicales y las políticas: “Su importancia histórica radica precisamente en la voluntad de disputar el poder a los sectores dominantes, mediante la politización de los trabajadores” (p.52).
El libro se encuentra estructurado en tres partes: Las bases, los vicios y las prácticas, la cuales detallaremos a continuación.
Las bases: El socialismo chileno en sus motivaciones de cambio actuó, decididamente, en la dimensión la cultura. Desde un camino pedagógico, de formación de los trabajadores promoviendo el crecimiento intelectual y, en especial, tratando de instalar modificaciones en ciertas conductas de los sectores populares, que eran consideradas negativas e impedían la revolución que el socialismo quería producir en nuestro país. En síntesis, “Socialismo es cultura”. Por lo que su radio de acción no se limitada a la dimensión económica, sino que a través de la conquista del mundo económico se pretendía conquistar el mundo de la ciencia y el arte, según un artículo publicado en octubre de 1921 en uno de los tantos medios de comunicación fundados por el movimiento obrero. Además, que se entendía que la formación de los obreros y obreras eran la base para prepararse para “los desafíos políticos futuros” (p.92) y para derrotar los vicios que afectaban, principalmente, a las familias obreras: La religión y el consumo de alcohol.
Los vicios: La religión y el consumo de alcohol son considerados por los socialistas como los principales vicios que sufre la clase obrera en Chile. Con respecto a la Iglesia, la visión era la de una institución identificada históricamente con los sectores dominantes de manera que se hacía inevitable tenerla como un enemigo del pueblo. Junto a lo anterior, se suma que la Iglesia inició una acción de politización y sindicalización de los obreros lo que hacía inevitable un enfrentamiento entre el sindicalismo católico y el socialista. Un elemento adicional tiene que ver con la perspectiva filosófica desde donde se desarrolló una crítica a la Iglesia en el sentido de superar “lo que comprendían como supersticiones que solo beneficiaban a un reducido grupo” (p.124) y exaltaba lo sacro por sobre las dolencias terrenales de sus feligreses, especialmente los más pobres. Con relación al alcohol se le veía como un factor que frenaba la organización y lucha obrera. De esa manera, desarrollaron un discurso antialcohólico que se concretó en una serie de acciones para contrarrestar la influencia de la bebida en la clases obrera y disminuir el poder económico que sustentaba. Curiosamente, este discurso fue bienvenido por las clases dominantes pues coincidían aun cuando los objetivos eran distintos, pero permitía reforzar al orden político burgués. El POS tenía la imagen del bebedor reformado, padre de familia y trabajador ejemplar, higiénico, sano y culto y su lucha, al final, tenía también el sentido de una justa patriótica.
Las prácticas: Finalmente, el último tema que trabaja el autor en este libro es cómo vivían la diversión, las clases obreras. Un capítulo muy interesante en donde se explica que el objetivo del entretenimiento socialista: “Era entregar a las familias obreras no solo un momento de ocio, sino una experiencia de felicidad y alegría, ambas necesarias para para paliar los efectos de la explotación como para alimentar la utopía” (p.210). Esto se materializó en el desarrollo del teatro, los círculos de lectura, fiestas, picnic, bailes y fútbol que, aunque no eran cosas creadas por los socialistas, estos supieron darle un nuevo sentido más alineados con sus ideas revolucionarias de cambio social.
Un libro muy recomendable en el que Jorge Navarro nos descubre el tema de la emancipación obrera en una etapa histórica donde la historia tradicional tiende a omitirla. Por lo tanto, es una ora que nos invita a conocer en forma detallada cómo y de qué manera se gestaron sueños, utopías para una sociedad mejor. Describiendo el nacimiento de una nueva cultura que nacía de los obreros y que contrastaba con aquella que trataba de ser impuesta por los grupos sociales dominantes, es decir, era una cultura contrahegemónica que se daba en un escenario social, económico y político adverso. Un libro valioso y además muy entretenido. Se recomienda para trabajar con los estudiantes de enseñanza media.
Título: Por la Emancipación Obrera.
Clase, política, arte y entretenimiento en la cultura socialista-comunista en Chile, 1912 – 1927
Texto: Jorge Navarro López
Editor: Crítica
Año: 2023
País: Santiago de Chile
Número de páginas: 273


Deja un comentario