“Si bien Amanda se reía, en el fondo pensaba lo increíble que era aprender jugando. Se sentía parte de algo que importaba, algo que su abuelo siempre le quiso enseñar.” (p. 105)
¿A quién no le gustan los dinosaurios? Amanda, de once años, es una niña curiosa que un día hace un descubrimiento asombroso en la playa: un fósil de un monstruo marino. Comúnmente diríamos que es un dinosaurio, pero como aprenderemos en esta novela, los dinosaurios eran los que habitaban en la tierra, los grandes seres que habitaban en las aguas se llamaban reptiles marinos.
La autora es Andrea Yévenes más conocida como @paleo_andrea que presenta su primer libro llamado “Amanda y los monstruos marinos” con editorial Planeta, el que está recomendado a partir de los 8 años.
Amanda es una niña curiosa, algo que su abuelo ha fomentado de forma consistente. Cuando sale a la playa lo hace en busca de nuevos tesoros, por lo tanto es una niña observadora y atenta. Un día descubre algo que le llama muchísimo la atención, su abuelo le ha enseñado que no debe sacarlo sino buscar a alguien que sepa más para descubrir que podría ser, así que ella llama a su abuelo. Este al ver que no puede responder una pregunta, le propone que vayan a preguntarle a una paleontóloga que trabaja en el museo de la localidad. Allí, “Amanda comprendió que el museo no solo era un lugar donde se guardaban cosas viejas, sino que era una puerta a otros tiempos” (p. 15).
La doctora Palma, la paleontóloga, le va enseñando muchas cosas, por ejemplo: “Amanda no podía creer que uno de los descubrimientos más importantes de la paleontología de dinosaurios había sido realizado por un niño pequeño” (p. 26) y es que en este libro suceden muchas cosas a la vez. Por un lado, está la historia de Amanda con su abuelo que fomenta la curiosidad en la protagonista. Además, tenemos el eje central del fósil que Amanda encuentra, esto da un espacio amplio a la ciencia y no solo a la paleontología.
Este libro no puede ser considerado como solo de divulgación científica, es un libro sobre cómo hacer ciencias porque, a partir del descubrimiento y de que la doctora Palma integra a Amanda para participar en ferias científicas, nos permite conocer como se hace ciencia y las prácticas éticas que debería implicar. Otro aspecto es la inclusión de la comunidad en los descubrimientos y como al implicarse, ella también se involucra y cuida el descubrimiento porque -al incluirlos- también lo sienten parte de ellos.
“Amanda y los monstruos marinos” es una historia ambiciosa porque trata de muchos temas -y lo logra-, y no por eso deja de ser atractiva. Al contrario, es una invitación a los niños y niñas a ser curiosos, a aprender y a preguntar. Enseña que no importa la edad para ser científico, lo que importa es la curiosidad y las ganas de aprender.


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