Reseña: El horror enmascarado.

El libro “El horror enmascarado” nace tras años de investigación periodística realizada por Rodrigo Cid, trabajo que consideró múltiples entrevistas, fallos judiciales, archivos diversos y estudios psicológicos y psiquiátricos realizados por especialistas, y a través de los cuales intenta reconstruir aspectos poco conocidos de los agentes de la DINA, institución que instauró el horror en la historia de Chile a partir del golpe militar de 1973. Por estas páginas desfilan una serie de personajes reales, y como señala el autor en su nota de inicio: “dramática y dolorosamente reales”. Y que se caracterizaron por perfiles de personalidad en donde se distinguió un actuar frío y calculador, una negación sistemática del horror cometido contra las víctimas, una disociación entre la vida familiar como personajes modélicos y lo que ellos denominaban vida de trabajo donde desplegaban un sadismo sin límites, aplicando la tortura en todas sus formas como aplicación de electricidad, golpes, violaciones reiteradas a las mujeres, hechos que en conjunto conforman la historia más negra de nuestro país. Como señaló la neurosiquiatra Paz Rojas desde el Comité Pro-Paz “son psicópatas. Ellos están convencidos de que lo que dicen es verdad y pueden afirmar cualquier tipo de mentira, de crímenes, y siempre además como un acto de soberbia” (p. 376). En este contexto todo lo descrito en el libro está documentado con cientos de testimonios entregados a las Comisiones por sus víctimas y que se  levantaron para esclarecer la prisión política y tortura ejercida por agentes del Estado durante la dictadura, pero aun así, siguen negando estos hechos tanto los torturadores como sus familias y su círculo más cercano.

El libro sigue una línea que comienza describiendo como nació la DINA, luego los personajes claves que le dieron vida y así señala que, “Con el Palacio de la Moneda humeante por el ataque aéreo y terrestre que marcó el fin de la Unidad Popular, Contreras, en Tejas Verdes montó una sala de interrogatorios para obtener información de los dirigentes estudiantiles, sindicales, sociales y políticos que fueron detenidos en distintos puntos de la comuna de San Antonio” (p.23). Este fue el laboratorio para experimentar los horrendos métodos de tortura aplicados sobre los opositores a la dictadura y que, posteriormente, se volvieron prácticas habituales para generar el terror en la población. La DINA sería un organismo autónomo por encima de los demás organismos de inteligencia existentes y con dependencia directa de Augusto Pinochet. Por sus instalaciones desfilarían una serie de personajes cada uno más siniestro que el anterior, como Michael Townley quien colocó las bombas que dieron muerte al general Prat y su esposa y al diplomático Orlando Letelier y su secretaria Ronny Moffitt, Eugenio Berríos el químico de la Dina que desarrolló elementos tóxicos  como el gas sarín y toxina botulínica para eliminar opositores sin dejar rastro, Cristian Labbé, torturador, Marcelo Moren Brito, Pedro Espinoza Bravo, Orlando Carter Cuadra, Yerno de Contreras, Miguel Krassnoff uno de los más temibles torturadores de la Dina y Osvaldo Romo, el guatón Romo, un “delincuente de inteligencia limítrofe, escasa educación y con tendencias psicopáticas, sanguinario y que se convierte en el ícono del terror “ (p.159) de la Dictadura.

Otro tópico destacado de esta obra tiene relación con la construcción de Punta Peuco, un centro carcelario construido especialmente para los condenados por torturas y abusos del régimen de Pinochet. El 30 de mayo de 1995 se condenó a Contreras y Espinoza a penas de cárcel por el atentado de Letelier y su secretaria en EEUU. Esta situación generó diversas tensiones a nivel político, puesto que Augusto Pinochet aun mantenía una gran cuota de poder y la democracia recién inaugurada, estaba débil y necesitaba afianzarse por lo que no estaban las condiciones para encarcelar a Contreras en una cárcel de las que existían en ese minuto. Tras una serie de negociaciones con el Ejército surge a partir del Decreto N°580 de junio de 1995 la creación del “Centro de Detención Preventiva y cumplimiento penitenciario especial Punta Peuco”, lo que de alguna manera bajó la presión y tensión que se estaba produciendo en nuestro país a costa de un establecimiento con condiciones especiales y de privilegio para los condenados por violaciones de Derechos Humanos y que se consideraba inaceptable dado los delitos cometidos pero que, finalmente, fue una estrategia que permitió salvar la estabilidad democrática a un alto costo político y jurídico.

El libro, por supuesto, contiene muchas más historias e hitos de una época oscura y terrible, pero son necesarias de poner en papel puesto que conocer estas historias es una invitación a mantener viva la memoria colectiva y resistir el olvido. En tiempos en que se generan movimientos revisionistas que intentan dar otra visión de la historia que no se corresponde con la realidad dura y terrible de esos años, se comprende la importancia de la obra “El horror Enmascarado” de Rodrigo Cid Santos, pues entrega elementos necesarios para no olvidar. Recomendado.

Título: El horror enmascarado

La doble vida de los agentes de la DINA

Autor: Rodrigo Cid Santos

Editorial: Planeta

Año: Enero 2026

País: Santiago de Chile

Número de páginas: 398

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