¿Sabías que dentro de nosotros existe un gran número de hongos, virus y bacterias? Solo en uno de nosotros viven más de estos que las estrellas de la Vía Láctea y si bien siempre se nos ha enseñado que estos son malos, es probable que necesitemos hacer una revisión a estas creencias. La microbiota, que es este conjunto de bacterias, hongos y virus, en una dosis específica nos permite tener una buena vida y en “Tu microbiota importa” aprenderemos no solo a valorar más a estas amigas que nos ayudan a sobrevivir, sino que aprenderemos que quizás nuestra salvación está en nuestros desechos.
Los primeros capítulos del libro son informativos, son el marco teórico que necesitamos para comprender todo lo que vendrá más adelante. Es probable que si vienes de áreas específicas como las ciencias biológicas esto sea un repaso, pero dado que es un libro de divulgación es necesario. También porque es un tema “relativamente nuevo” del que cada vez hay más investigaciones y, por lo tanto, nueva información. También hay palabras que te serán completamente familiares como los probióticos que hoy están tan de moda, pero antes poco se hablaba de ellos. Continuando con el libro iremos viendo poco a poco la relación de dependencia entre nuestro lado humano y nuestras bacterias, nos hemos desarrollado juntos y dependemos de un equilibrio, por eso es importante que la cuidemos, lo cual se complejiza cuando, por ejemplo, no tenemos una alimentación equilibrada.
Una vez que conocemos más de lo que es la microbiota y nuestra relación vital con ella, el autor pasa a contarnos más específicamente sobre ésta y como nuestros hábitos de vida influyen en ella, por eso, muchas de nuestras molestias podrían solucionarse si escuchamos a nuestras bacterias; por ejemplo, el autor dice que deberíamos ser capaces de comer cualquier alimento*, como el brócoli, el repollo o los porotos, esos alimentos que muchas veces evitamos porque “nos hinchan”. Deberíamos ser capaces de procesarlos y una respuesta demasiado acentuada convendría que nos pusiera en alerta. Estar siempre inflamado o que toda la comida nos inflame no es normal y no deberíamos normalizarlo. También que nuestros desechos hablan más de nosotros mismos y es que en nuestras fecas hay información vital sobre cómo está nuestra microbiota y cómo podemos ayudarla.
“Tu microbiota importa” tiene muchos consejos prácticos, pero no reemplaza la visita a un médico, en especial si tienes condiciones alimenticias especiales o enfermedades de base. No solo tiene consejos para mejorar nuestra microbiota, sino que también tiene consejos para investigar más en detalle y ese es uno de los grandes valores que queremos rescatar del libro, porque en definitiva promueve la curiosidad y el deseo de investigar más. Si tuviéramos que quedarnos solo con dos cosas de este libro te diríamos 1) La variedad en la alimentación es primordial, por eso, intenta comer 30 plantas distintas a la semana (un buen café cuenta o las especias como canela, pero por supuesto las confiables verduras y frutas siempre ayudan) y 2) Investiga, este libro es una entrada a un tema que debería apasionarte por muchos motivos, no solo para vivir mejor, sino para resignificar lo que es ser humano.
*Esto excluye el caso de la celiaquía o alergias alimentarias, aunque esto último requiere de más investigación.


Deja un comentario