Reseña: El lado oculto de la ciencia 

“El lado oscuro de la Ciencia” es un libro en donde Fernando Izaurieta, doctor en Ciencias Físicas, reflexiona sobre muchos aspectos del Cosmos y la naturaleza que aún no han logrado ser desentrañados por la ciencia. Misterios tan grandes como, ¿cuál es el origen del Big-bang?, ¿existe vida en alguna otra parte del Universo? Estas preguntas y muchas más que se plantean en el libro, junto a historias y relatos que lo hacen un viaje entretenido pero intenso. Por ejemplo, en el capítulo sobre el numero PI (p), nos relata en forma apasionante como una historia de investigación policial como se llegó a dar con el pergamino perdido por dos mil años en donde Arquímedes formulaba lo que él llamó “el método de los teoremas mecánicos” (p.42) y que hoy son esenciales en el trabajo científico en todas sus ramas y áreas. Otro capítulo muy entretenido, y que saca hasta sonrisas, es el llamado La Termodinámica del mejor asado del universo, en el cual explica, desde el método científico, cómo asar una carne que se convierta en una experiencia inolvidable para tus invitados.

Un segundo eslabón que se trabaja en el libro en profundidad es la importancia de la ciencia para la humanidad. El autor nos señala que “La ciencia no nos entrega verdades absolutas. Nos entrega algo mejor: Conocimiento honesto y real sobre el universo” (p.55). De esta manera cuando se pregunta sobre la vida en otros mundos el autor responde, “no lo sabemos porque no se trata de creencias, deseos o tincadas” (p.69), justamente la ciencia debe su confiabilidad porque lo clave es la evidencia física, experimental y en el contexto de un análisis con escepticismo frío y por ahora, y aunque vaya contra nuestras hermosas fantasías desplegadas en cientos de libros y películas, no surge evidencia de que haya vida en otros mundos. Asimismo, en el capítulo “Atracción fatal: Un misterio de insectos y luz”, fortalece esta idea de una ciencia fuera de las creencias cuando señala que, así como las polillas vuelan atraídas por la luz hace un parangón con los seres humanos diciendo que las luces por las que nos sentimos atraídos son la superstición, el misticismo y las teorías conspiranoicas, facilitado por nuestros sentidos frágiles y con mentes fácilmente sugestionables cayendo en tonterías. Lo importante es explorar el universo y sus misterios sin engañarnos por estas falsas luces y eso es totalmente posible, requiere método y perseverancia. 

Es un libro con muchas anécdotas, pero no deja de ser crítico hacia el contexto actual. Y uno de los principales cuestionamientos se relaciona con la siguiente aseveración, “De todas partes recibimos el mensaje buenista de que todas las ideas son respetables y válidas, y que lo que importa es como nos sentimos” (p. 103), frase demoledora pero que responde a la situación en que estamos insertos en la sociedad actual, con muchos “expertos” que han empezado a considerarse autoridades para discutir verdades que la ciencia ya ha demostrado. Algo tan grave como que existan muchas personas que consideren como verdades que las vacunas son un medio para controlar a la humanidad, que la Tierra es plana o que el cambio climático es un invento de ciertos grupos de poder con intereses ocultos. En el libro señala también en ese ámbito de pseudociencia la astrología, los chakras y la homeopatía. Hay una confusión entre respetar a las ideas y respetar a las personas. Las ideas son cuestionables, son discutibles y pueden ser desechadas si no tienen una base científica, por lo tanto, las ideas no son respetables puesto que pueden contener errores y ser parte de creencias. En cambio, las personas son respetables por el hecho de ser personas. Durante milenios fuimos atrapados por ideas erróneas basadas en mitos y supersticiones, hasta que apareció la ciencia que es la “forma de explorar el universo sin engañarnos a nosotros mismos” (p. 105). En el capítulo siguiente cuestiona cosas como las terapias alternativas que dejan paso a estafas pseudocientíficas como la medicina cuántica, la sanación pránica, en donde hábilmente mezclan palabras científicas con misticismo y así prometiendo efectos que van en contra de la química, la física y fisiología. 

Finalmente, para Fernando Izaurieta la ciencia es como la esgrima, elegante pero sencilla, es decir, “Suponemos un conjunto de hipótesis y a partir de ellas predecimos algo. Si esta predicción no calza con lo observado, es porque al menos una de las cosas que supusimos es errónea” (p. 125) y se elimina, como en la esgrima se le clava el extremo puntiagudo al oponente. Un libro muy didáctico, que se comienza a leer y no dan ganas de parar la lectura, con una escritura dinámica y sin complejos. Muy recomendado para trabajar con estudiantes de enseñanza media que sin duda van a pasar un buen rato con “El Lado oculto de la ciencia”.

Título: El lado oculto de la ciencia

Dieciséis ensayos sobre los misterios del universo

Autor: Fernando Izaurieta

Editorial: Planeta

Año: Abril 2025

País: Santiago de Chile

Número de páginas: 226

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