Cuando llegó a nuestras manos el libro “El Pastor y los Lobos” (Santiago Roncagliolo, Seix Barral, 2026) parecía una nueva versión de las novelas que hablan de los temas internos de la Iglesia católica y que tanto material sabroso ha dado a diversos escritores a lo largo de los años. Desde los libros periodísticos a los de ficción pura.
Sin embargo, al comenzar a leerlo, el libro de Roncagliolo salió de esos parámetros y comenzó a cabalgar entre lo novelesco y lo periodístico sin tregua, atrapándonos en una prosa ágil, informada y sugerente.
El texto relata recuerdos de infancia y adolescencia en un colegio de congregación y los relatos de violencia intrafamiliar en sectores acomodados: el contacto con dos periodistas en la búsqueda de justicia de las víctimas del movimiento sodalicio en Perú; y el rol de Robert Prevost en ese proceso mientras era obispo en Chiclayo.
Espacios y relaciones amalgamados en un detallado trabajo de investigación.
El autor pone el foco en la realidad peruana, cuyo caso más visible fue el de los líderes del Sodalicio de Vida Cristiana, una asociación de derecho pontificio creada en 1977 -en Perú- y disuelta en 2025 por el papa Francisco, denunciada por abusos sexuales y de conciencia y por diversos delitos económicos contra personas pobres.
En ese contexto, la figura de Prevost emerge como el cura progresista, incluso dentro de su misma orden, y una suerte de obispo de los pobres, sencillo, comprometido con la gente y cercano a la vida de las personas. Esas mismas características lo pondrán en la mira de los sectores más conservadores de la iglesia en cuando asuma roles en el abordaje de los casos de abusos en la iglesia en Perú y sea llamado a cumplir funciones en el Vaticano.
El libro no da tregua y ¡no aguanta dejar páginas marcadas!!!
Su prosa es ágil y mantiene en vilo al lector haciéndolo transitar sin pausa entre la historia de un niño de familia acomodada y disfuncional en un colegio que normaliza el abuso, que pierde la fe y que la reencuentra en un largo proceso -una historia de fe-; dos periodistas que buscan justicia frente a los abusos a niños y a personas, enfrentados al abandono de sus propios pares y a la maquinaria de una sociedad de iglesia con mucho poder económico y político -una historia de héroes-; y un cura gringo que llega a Perú a misionar y vivir la fe de los sencillos en un pueblo del norte, que llega a ser obispo y -primer aviso de spoiler- llegará a ser Papa -una historia de héroes y poder-.
Segundo aviso de spoiler: el caso de los abusos en la iglesia católica de Chile es un trasfondo obligado y mencionado repetidamente… Un ejemplo de lo que no debe ser…
El Prevost que visitó al papa en 2022 se había convertido en un experto en lidiar con la oscuridad de la Iglesia: abusos sexuales, delitos financieros, lavado de dinero, mafia. Tenía una fineza política fuera de lo común. Y la usaba también para alejar a la Iglesia de las posiciones más conservadoras. Creía en el Dios de Francisco, el de los pobres. Y seguramente haría suyas -quizá fueran suyas, de hecho- las palabras que me había hecho a mí su colaborador Augusto Martínez de Chiclayo:
- Los amigos de la luz no podemos ser más ingenuos que los amigos de la oscuridad.
El pastor y los lobos. Santiago Roncagliolo, 2026. P. 170


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