Reseña – El club de las indomables

                  1933. Oxford, Mississippi, Estados Unidos. Birdie, una mujer independiente, poco convencional y que no se va a poder casar por ser un mal partido, debe viajar donde Frances, su hermana perfecta que se ha casado con un buen prospecto de marido y viven en Oxford. El viaje no es por gusto, de hecho, Frances no responde sus llamadas o cartas, pero debe ir porque su familia está en un estado crítico, como gran parte del país debido a la Gran Depresión. Por otro lado, en una casa de huérfanas Meg, una niña de once años, vive un calvario porque Garnett, la directora ultraconservadora del mismo, la trata como basura sin ninguna razón aparente.

                  Kathryn Stockett, autora de “Criadas y señoras” llevada al cine con la película The Help, nos trae un nuevo libro ubicado en Oxford, Mississippi durante la Gran Depresión, en un estado fuertemente conservador con leyes prohibitivas. En este contexto las mujeres tienen pocos derechos y son pasadas a llevar de muchas maneras. La meta que la sociedad impone es casarse, por eso el valor de Birdie es menospreciado, si bien es autónoma, no es una mujer completa porque no se puede casar y está resignada a su destino. Asimismo, Meg, quien vive en un orfanato, hija de una madre soltera está condenada a repetir su destino, o al menos eso es lo que cree y pregona Garnett, por lo que debe ser tratada como un caso perdido para la sociedad. Su destino es ir a trabajar a una fábrica de conservas a los 12 años. Las niñas mayores se encuentran separadas de las más pequeñas en condiciones miserables, pues indican que no vale la pena invertir en ellas.

                  La novela está narrada a través de las voces de Birdie y Meg. La primera que tiene que ir a ver a una hermana que le recuerda sus fallos. Frances es la hermana bonita y la que tiene futuro, casada con un hombre rico a pesar de sus orígenes humildes, esconde a su familia para no ser juzgada por su suegra, la señora Tartt, así que la llegada de Birdie va a trastocar su vida. Birdie es resolutiva e independiente, y no quiere esconder a su familia, aunque en ocasiones le tiene que seguir el juego a Frances en vistas de conseguir el dinero para salvar a su familia, esta última es lo contrario a Birdie, ella no quiere hacer nada, su finalidad es engendrar al hijo de Rory y vivir atendida, es superficial y solo le interesa comprar cosas. Lamentablemente, la vida perfecta de los Tartt no es lo que parece.

                  La voz de Meg, una niña de once años es enternecedora, cómica y desgarradora a partes iguales. Nos narra el mundo en que vive, la falta de comprensión de su madre que salió a comprar y no volvió. Ella espera a su mamá porque le dijo que volvería, aunque de eso han pasado dos años. Es una niña curiosa, vivaz e inteligente, sin embargo, Garnett la maltrata de manera constante. La castiga, no le permite asistir al colegio y la tiene en una situación deplorable que a cualquiera le quebraría el espíritu, pero Meg tiene un mundo propio tan grande y está decidida a hacer lo mejor con lo que la vida le ofrezca que, al inicio, no es mucho.

                  Frances hace un voluntariado en el Orfanato, no por altruista, sino porque aspira a ser nombrada parte de la directiva y tener un cargo honorario que le corresponde a una señora respetable como ella. En ese contexto, le pide a Birdie si puede ayudar con la contabilidad para agradar a Garnett. Allí, en una sala mohosa con las ventanas tapiadas y un olor espantoso, conocerá a Meg. Ver las condiciones en que se encuentran las recién nacidas, las niñas pequeñas y el contraste con las niñas mayores sorprende y ofende a Birdie, no comprende el maltrato, en especial a Meg, que es una niña curiosa, inteligente y dispuesta a ayudar, aunque no hay mucho que pueda hacer, intenta mejorar sus condiciones de vida cuando Garnett no está cerca para negarlo.

                  Birdie conocerá a la madre de Meg, en parte por su buen corazón y su deseo de amparar a todo quien tenga problemas; juntas conocerán a un grupo de mujeres fuertes, independientes y, por supuesto, marginadas, que idearán un plan que podría solucionar todos sus problemas, aunque al margen de la ley y de las buenas costumbres. En este grupo, Birdie se encontrará, es posible que inicialmente choque con ellas, pero pronto se dará cuenta que su destino no tiene por qué ser el que le han dicho. Ella también puede ser un agente activo en su vida, aun con los costos que conlleva. Son personajes que sufrirán, que compartirán sus dolores y serán resilientes, pero con todo esto, también es una novela cargada de humor en la narración. Los personajes están llenos de vida y las tragedias las superan con humor.

                  “El club de las indomables” es una novela que combina un escenario complejo y doloroso para las mujeres, con el humor de ver la vida desde otra perspectiva. Meg es, en ese sentido, el punto de quiebre cómico porque desde su niñez analiza las cosas desde lo que sabe. Birdie hace un viaje por ayudar a los demás, pero en el camino esas otras, las que al inicio son las débiles a las que apoya, terminan siendo los personajes que la ayudan a ella a ser indomable. Una novela extensa, pero que atrapa desde la primera página. Muy recomendada. 

Deja un comentario

Descubre más desde Educafuturo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo