Es el año 1912 y el coleccionista de libros, Harry Widener, subió al Titanic para regresar a casa. Llevaba consigo un raro libro de Bacon y se dice que murió por volver a buscar el libro a su habitación. Muchos años más tarde estamos en la biblioteca de Harvard, en la sala de Harry Widener, y conoceremos a Violet Hutchins quien comenzará a trabajar allí después de una gran pérdida y este espacio se convertirá en una de las actividades que la motiva.
La historia se cuenta a través de dos voces: la de Harry, un joven adinerado que se dedica a coleccionar libros y que, a pesar de su juventud, se ha hecho un nombre dentro del mundo del coleccionismo de libros y; por otro lado, Violet que es una joven de clase pobre que -en Harvard- ve a sus compañeros con mucho dinero y, muchas veces, se siente como un pez fuera del agua. Al inicio sabemos que Violet está pasando por una pésima etapa vital por una pérdida y está en busca de trabajo. En ese sentido, cuando la aceptan en el puesto al que postuló en la biblioteca de la universidad regresa su emoción por la vida, al menos, en ese aspecto puntual.
Como antecedente, si bien Harry muere en el Titanic, su madre sobrevive y uno de los propósitos que la mueve es conservar la memoria de su hijo. Para ello construye una parte de la Biblioteca y dona los libros de Harry además de los muebles de él. Todo se instala en una sala especial, la Harry Widener, donde los libros se encuentran en vitrinas y se recrea la sala de lectura del joven. A esta sala no se puede entrar sin autorización y tampoco se pueden solicitar los libros de cualquier manera. El punto de encuentro de ambos personajes tan distintos será la sala de Harry Widener en la biblioteca. Aunque Violet es una asistente, quien la contrata está ocupada debido a sus investigaciones por lo que le asigna más responsabilidades a Violet, por ejemplo, ser la encargada de cambiar semanalmente las flores de la sala ya que la madre de Harry pidió que se cambiaran las flores todas las semanas, lo que da la idea de que él pudiera volver en cualquier momento.
En esta sala, una especie de mausoleo donde el tiempo se detiene, Violet comienza a sentir cosas extrañas. Al inicio cree que son casualidades pero, poco a poco se irá dando cuenta que este espacio es mucho más que una sala de lectura y, de pronto, querrá saber más de la vida de Harry de quien no se sabe mucho más de que era un coleccionista de libros ¿Podrá Violet descubrir los misterios de la vida de Harry?
“El coleccionista de historias” es una novela que atrapa. De alguna manera es como si la historia del Titanic hiciera eco una y otra vez, un coloso que cae y todos los misterios que sepultó ¿Volvió Harry por el pequeño Bacon?


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