Cuándo piensas en un naturalista en Chile, ¿en quién piensas? Probablemente sea en Darwin, pero los siglos pasan y la biodiversidad en nuestro país es envidiable y aún falta por descubrir, por ello la periodista Bárbara Tupper decide rescatar los nombres de algunos naturalistas importantes que merece ser recordados.
Es una obra amable para cualquier lector porque usa un lenguaje simple y limpio, si bien utiliza algunos conceptos técnicos hay al final un glosario breve (aunque si tienes dudas con algún concepto puedas revisar un diccionario) y también cuenta con ilustraciones de Antonia Lara, pero lo principal es centrarse en la vida y la pasión de los naturalistas, ver como se enamoraron de estudiar la naturaleza y se abrieron camino o inventaron su propio sendero.
Son siete hombres y mujeres que se apasionaron y dedicaron su vida a estudiar la naturaleza, como María Codoceo Rojas, quien se dedicó al estudio de los hábitat naturales en el área de la herpetología, que es el estudio de anfibios y réptiles. Si bien hizo muchos descubrimientos y fue una mujer que estuvo mucho en terreno, la verdad es que desconocemos mucho de lo que hizo porque en esa época las mujeres “no eran” investigadoras, así que no dejó escritos muchos Papers, sino que se fueron encontrando sus registros en el Museo Nacional de Historia Natural donde trabajó muchos años ad honorem hasta que fue contratada, asimismo, sus investigaciones en terreno fueron financiadas por ella misma.
Lucho Peña fue un hombre al que la educación tradicional le quedó corta, pero eso no le impidió ser un reconocido entomólogo, que son quienes estudian a los insectos. De hecho, hay 400 especies que llevan su nombre y, como referencia, son aproximadamente 300 las que llevan el de Darwin. Tuvo muchas anécdotas de las que su familia y amigos no se vieron exentos, por ejemplo, rescató a un mono capuchino que por ser de otro clima sentía frío, así que la madre de Luis le tejió un chaleco, una vez que le pusieron la prenda nunca más consiguieron sacárselo porque estos son salvajes y tienen bastante carácter. Asimismo, en una expedición a Bolivia, hizo unos trucos de magia (como el sacar una moneda de una oreja) y fue acusado de brujería, por lo que tuvo que explicarle a la policía paso a paso como hacía los trucos para que lo dejaran libre.
María Codoceo y Luis Peña son dos ejemplos de personas que se enamoraron de algo poco común, ella de los reptiles y anfibios, él de los bichos. Los siete naturalistas que aparecen en “Descifrar la naturaleza”, nos demuestran la biodiversidad y riqueza de nuestro país, por lo que son muy conscientes de que es necesario cuidar de la naturaleza, aprender a convivir con ella, avanzar respetándola no depredándola. La devoción que le daban a sus expediciones tiene relación con el aprecio a la naturaleza, tanto a la flora como a la fauna. Por lo que es importante recordar no solo sus nombres, sino también sus causas.
Descifrar la Naturaleza: Naturalistas modernos en Chile durante los siglos XX y XXI
Autora: Bárbara Tupper Baldwin. Ilustradora: Antonia Lara
Editorial Planeta, noviembre de 2025, Santiago de Chile.


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