Hubo una época en que temíamos a los animales. No podíamos controlarlos, tampoco sabíamos tanto, sino que convivíamos con ellos y también les temíamos. Ahora parece ser que nosotros somos el mayor peligro, pero antes cuando había que enfrentarse a la soledad y lo desconocido, las bestias aparecían.
Esta es una antología de relatos traducida por Lala Toutonian y con un prólogo de Mariana Enríquez, reconocida escritora argentina de terror, donde nos muestra ese cambio de lo bestial, antes un temor era ser transformados en animales y pone el ejemplo de Circe o también habla de los vampiros y su poder de transmutación en murciélago, lobo y roedores, pero en la actualidad: “Los animales están en retirada como agentes de horror, pues ellos deberían temernos a nosotros”. La importancia de este prólogo donde Enríquez reflexiona sobre los animales como bestias es que nos recuerda que nuestra relación con los animales fue diferente antes y que hay que leer los relatos a la luz de esa información.
El bestiario del miedo cuenta con siete relatos, algunos sumamente conocidos y otros no tanto. Son clásicos del siglo XIX y XX, pero no han perdido vigencia en lo que respecta a internarse en lo desconocido. Hay bestias que no entendemos, pero que están allí. Hay otras a las que subestimamos por ser animales pequeños y hay otras en que otros se transforman en bestias.
La traducción también tiene un valor agregado en la obra porque no es simplemente cambiar una palabra en un idioma por otra, la traducción es reinterpretación y dependerá del traductor como ejecute esta acción, ¿qué es lo que conservará y de qué se desprenderá? Los cuentos tienen un tono que se vuelve difícil, es un libro breve, pero algunos cuentos resultan agobiantes porque nos internamos en lo desconocido que nos supera o porque vemos algo conocido que podría suceder. En este sentido, la traducción busca captar el tono del relato para trasmitir ese miedo primigenio a lo otro, todo esto nos indica Lala Toutonian y nos parece súper interesante porque en un momento en que algunas editoriales están usando inteligencia artificial para traducir es importante recordar que el oficio de traductor no es simple y se trabaja con la complejidad de la palabra escrita y de los contextos, por tanto es también parte de la experiencia que recibiremos como lectores y la interpretación de este intermediario entre la obra y nosotros.
En resumen, esta es una obra con siete relatos que son muy distintos pero que giran alrededor de un mismo tema. Si eres fanático, es probable que conozcas alguno o varios de ellos, pero no hay duda de que debido a la diversidad te sorprenderás con alguno nuevo y, por otro lado, los vas a conocer desde otra perspectiva porque es una nueva traducción. En este sentido, tanto las reflexiones de Mariana Enríquez como de Lala Toutonian nos harán reflexionar sobre nosotros mismos como humanos y también como lectores.


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