Reseña: Vida Artificial

“Vida artificial” se inicia, desde el prólogo, con una cita escrita por CHATGPT “La vida artificial es posible, porque la esencia no reside en su origen, sino en su capacidad de adaptarse, evolucionar y crear” (p.17), con lo que Eric Goles, el autor, comienza a instalar la tesis central del libro: la vida artificial es posible y es a partir de las matemáticas como se ha ido desarrollando a través de la historia, pero tomó gran fuerza a partir de los estudios de Turing. Con esta fascinante y provocadora idea podemos hablar de un libro que se divide en dos partes; en la primera hace un recorrido histórico de como los seres humanos en forma continua han tratado de crear ya sea, a través de ejercicios matemáticos mentales o desde la creación de artefactos que emulen la vida y la inteligencia. En cambio, en la segunda parte el tema se centra en hablar de los autómatas celulares, objeto teórico, para explicar cómo se puede crear la vida a través de su replicación y que el universo en si es un autómata celular, todo lo anterior acompañado de dibujos, esquemas y muchas explicaciones matemáticas en términos de fórmulas y ejercicios. 

En la primera parte va describiendo algunos hitos que pueden considerarse como los primeros esfuerzos de “crear vida artificial”, con la aparición de ingeniosos autómatas de relojería como el pato artificial de Vaucanson que luego fue mejorado por Jean Merlín. Sin embargo, entre estos artilugios el que alcanzó mayor fama fue el turco ajedrecista creado por el ingeniero von Kempelen, que causó furor en Europa y se trataba de una figura que representaba un turco artificial que vestía de turbante y tenía un espeso bigote, sentado sobre un escritorio y que jugaba ajedrez, pero que no dejo de ser un sutil engaño muy bien ejecutado. Luego y avanzando a gran velocidad por este paseo histórico, surge la figura de Ada Lovelace, una mujer extraordinaria por su inteligencia y gran gusto por las matemáticas algo inusual en el siglo XIX, quien junto Charles Baggage, su marido, fueron los primeros capaces de programar una de las primeras máquinas que resolvía funciones diferenciales, conocida como la maquina analítica. 

Saltamos al siglo XX y hace su aparición un genio llamado Alan Turing muy conocido porque ayudó a descifrar el código secreto que los nazis utilizaban para comunicarse y que les permitía una gran ventaja sobre los aliados. Fue la primera batalla entre máquinas, Enigma por el lado de los alemanes y la Bomba por el lado de los aliados. El desciframiento del código enigma cambió el curso de la guerra y la historia. Se ha señalado que decidió la Guerra Mundial a favor de los europeos y estadounidenses. Pero el gran aporte que hizo a la inteligencia artificial fue el desarrollo “del diagrama lógico del computador, tan importante como el descubrimiento del fuego o la rueda” (p.63). En 1970 vendría otro avance sin precedentes cuando dos matemáticos McCuloch y Pitts crearon una idea de cerebro artificial a partir de una red de neuronas artificiales interconectadas, que muchos años después serían la base de los algoritmos de aprendizaje automático basados en su modelo. También es importante señalar a von Neumann con su idea de arquitectura que logró separar el software y el hardware tal como lo vemos hoy en los computadores.

En la segunda parte comienza a explicar la teoría de los autómatas celulares que el autor denomina Objetos virtuales no identificados. Y que serían programas que se replicarían infinitamente, señalando en la voz de Edward Fredkin quien conjeturaba por ejemplo que “el universo no es otra cosa que un programa ejecutándose en un desmesurado computador. Este computador hipotético estaría en otra dimensión ejecutando el cosmos. Y no se trataba de cualquier programa sino de un autómata celular” (p.127). Por lo tanto mirando a la biología y como es un sistema que se reproduce a sí mismo, poder encontrar la posibilidad de crear vida artificial a través de estos objetos teóricos matemáticos emulando la vida parece posible pero no en el corto plazo. Por ahora solo tenemos la posibilidad de que puestos a prueba pueden generar patrones muy simples hasta aquellos con alta complejidad. Entonces desde el punto de vista teórico es posible la creación de vida artificial y de esta manera la naturaleza es computable, es decir se puede desarrollar a partir de un computador que ejecute programas. Un libro provocador, con muchas ideas que generan reflexiones preocupantes, pero también esperanzadoras en el avance de la inteligencia artificial. Recomendado para trabajar sus contenidos en Enseñanza Media. 

Título: Vida Artificial

Un viaje al corazón de las máquinas 

Autor: Eric Goles

Editorial: Planeta

Año: Marzo 2025

País: Santiago de Chile

Número de páginas: 275

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