[Reseña]: Ciertos chicos

“La represión era el estado natural de las cosas. No sólo se reprimía a los subversivos. Se reprimía pensar distinto, ser distinto, se reprimía sentir ciertas emociones y desear lo indeseable.” (p. 83)

“Ciertos chicos” es la última novela publicada por Alberto Fuguet, quien indicó que este título podría aplicarse a toda su obra de ficción: “La escribí como si fuera la última. Tiene algo de resumen, pero más que cierre tiene algo de partida también. Todo llega o sale de acá, creo. De hecho, parte de la gracia del título es que casi me sirve como posible título random o alternativo a toda mis escritos y producciones.”. Pero ¿quiénes son los chicos de esta novela? Clemente Fabres es hijo de exiliados de la dictadura. Cuando su madre decide volver a Chile, él la acompaña, pero su regreso al país es una de las peores cosas que le puede ocurrir pues es homosexual, su manera de vestir es poco habitual a lo que se utiliza y su estilo de vida tampoco se ciñe al de Chile. Si bien atrae a los demás también los repele y ante el conservadurismo predominante en la época tiende a ser rechazado. Clemente choca de golpe con la realidad chilena, pero es capaz de comprenderla y pasar inadvertido, dentro de lo posible.

Por otro, lado está Tomás Mena que va recién saliendo del colegio y tiene ganas de comerse al mundo. Quiere salir a explorar y ser visto. Él también es homosexual, aunque su familia no lo ha asumido y no porque él se esconda necesariamente. Recibió una educación diferente a la de su familia, por lo que entrará a la universidad a estudiar Letras. Tomás no se siente parte de su familia porque siente que ellos viven como deberían y no se atreven a salir del molde. Pero él quiere ser diferente.

Los caminos de estos dos personajes, de orígenes muy distintos, se encontrarán en Lado B, un local de música en que venden esos cassettes que no se encuentran en otra parte: que son alternativos. Clemente habita ese mundo distinto y Tomás comienza descubrirlo. Las personalidades de estos dos jóvenes son opuestas: Clemente es mucho más reservado, mientras que Tomás tiene la inocencia de sentirse dueño del mundo.

“Ciertos chicos” es la historia de amor de dos jóvenes homosexuales en plena dictadura militar. Es también una fotografía a destiempo de lo que fue ser alternativo en una época en que -en un sentido o en otro- habían moldes establecidos y es la muestra que aún en períodos de mucho dolor la gente sigue viviendo y, aún más, incluso en esos momentos históricos hay espacio para momentos de alegría. El autor quiere reflejar que durante el periodo de la dictadura “y, para sorpresa de muchos, no todo era en blanco y negro, no todo eran buenos y malos y esta novela apuesta por la ambigüedad.”

Al estar en una situación donde la precariedad de la vida era evidente, las emociones y sensaciones están exacerbadas. Si un joven vive en la adrenalina, en esta época aún más. De hecho, es un libro de los excesos y de la violencia, lo que lo puede hacer no apto para todos los lectores. Hay personajes que se abren camino en la novela y otros que aparecen en un momento particular a explicarnos que también tienen una historia.

Esta novela de Fuguet es recomendada si te gusta conocer a través de la ficción otras aristas de la dictadura, o si quieres una obra de descubrimiento de la identidad en momentos complejos, pero comprendiendo las advertencias que te dejaremos a continuación pues podría resultar un gatillante. Sin embargo, merece la pena leerse porque es una de las perspectivas que se abren paso respecto a la vida de las personas en la dictadura, donde no se niega el dolor y el espanto pero -por otro lado- también se sigue viviendo.

* Este libro contiene violencia, discriminación, violaciones, uso de drogas y escenas sexuales.

Deja un comentario

Descubre más desde Educafuturo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo