“No coincidían en nada, salvo en lo más importante, el heavy metal era su religión” (p. 33)
Editorial Planeta trae nuevamente un título de Grady Hendrix, autor revelación de la literatura de terror y en esta ocasión nos internamos en el mundo del rock, en especial, del heavy metal con “Vendimos nuestras almas”.
Kris es una joven que crece en una casa y en un entorno en el que se siente ajena hasta que aprende a tocar guitarra, pero no cualquiera ni tocando temas al azar, sino que ella aprende a tocar canciones de rock y ahí encuentra su espacio. También gracias a la música conocerá a Terry, su mejor amigo, y conformaran una banda de rock: Dürt Würk, una banda underground, aunque obviamente quieren surgir, quieren ser leyendas, pero la vida avanza y no dejan de tocar en pequeños espacios. No saltan a la fama, pero Terry lo hará solo y será con su nueva banda Koffin, el día que se crea Koffin se acaba Dürt Würk para siempre y también la vida de Kris.
El libro comienza en el presente con una Kris que tiene un trabajo sumamente precario donde debe aguantar situaciones insólitas y donde no es que reciba demasiado apoyo familiar. Nuestra protagonista ha dejado de lado la música no porque quiera, sino porque cuando se inicia Koffin, ella firma un contrato donde no podrá tocar nada de Dürt Würk, incluido el que se transformará en el mítico álbum de la banda Troglodyte, ni tampoco participar en bandas similares a Koffin o Dürt Würk, pero con el tiempo se dará cuenta que no puede tocar en ninguna banda porque cada vez que lo intenta, recibe una demanda por parte de los abogados de Terry. En este momento Koffin es una de las bandas más emblemáticas del metal y hará una serie de conciertos masivos de despedida, será el hecho de que su hermano venda la casa de su mamá, donde Kris reside, y que ella toque la guitarra que había dejado olvidada tanto tiempo, lo que desencadenará los recuerdos y es que esta obra transcurre entre los inicios de Dürt Würk y la actualidad.
Kris intentará una vez más negociar con Terry (para poder hacer música y tocar Troglodyte) y nos enteraremos del terrible accidente que sufren los miembros de la banda la noche de la firma del contrato por culpa de ella. Nuestra protagonista es un personaje atormentado, lleno de culpas e irá a visitar a un antiguo miembro de Dürt Würk, Scottie, quien sufrió adicción por lo que ha regresado recientemente de un centro de rehabilitación, cuando lo encuentra se da cuenta de que él está loco, habla de posesiones, del mal encarnado en siniestras figuras y de la noche que vendieron sus almas cuando firmaron el contrato y de las sospechas, las horas del accidente y la ambulancia no calzan, ¿dónde se fueron 4 horas de la vida de toda la banda? Y si Kris está incrédula, después de su visita a Scottie cambia su percepción de todo y aquí se dará paso a lo diabólico entrando en esta novela, en un mundo donde los demonios habitan y donde podemos vender nuestras almas.
Nuestra protagonista intentará luchar contra el mal con su única y mejor arma: el metal, ¿logrará salvar su alma? ¿Logrará destronar a las fuerzas del mal? Es una novela que te atrapa de inicio a fin, hay personajes entrañables, hay misterios que nunca se resuelven del todo y hay mucho metal porque cada uno de los capítulos tiene el nombre de un disco emblemático, así que puedes leer mientras escuchas estos discos.
Vendimos nuestras almas de Grady Hendrix. Editorial Minotauro, 2024.


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