Si te enamoraste de las historias de amor de “La casa del mar más azul” y “Bajo la puerta de los susurros”, llega la nueva novela de TJ Klune “La vida de las marionetas”. En esta nueva obra el autor explora el género de la ciencia ficción, pero donde el fondo siempre es el amor y la aceptación con trasfondo de la comunidad LGBTIQ+
El protagonista es Victor Lawson, hijo de Giovanni Lawson, pero un detalle no menor es que su padre es un androide creado para ser un inventor. Sus mejores amigos son una máquina de cuidados médicos con una personalidad sádica y una aspiradora robot que busca amor y es sumamente amistosa. Sin embargo, Victor es un humano.
Aunque no sabemos con exactitud que sucedió con los seres humanos; sí sabemos que Víctor vive escondido en un bosque alejado de las ciudades en una casa que su padre ha construido sobre los árboles.
Vic, al igual que su padre, es un creador y un reparador, le encanta encontrar robots y traerlos nuevamente a la vida. Así, un día encuentra un androide y decide repararlo; su nombre es Hap y da alerta del paradero de Victor, lo cual trae problemas. Por otro lado, Hap conoce a Gio desde antes de vivir en este bosque escondidos de la ciudad y eso revelará a Vic el pasado desconocido de su papá y de su identidad.
La novela de TJ Klune tiene una prosa rápida de leer y el autor construye sus personajes de tal manera que -apenas empezamos- ya nos hemos encariñado. Hay mucho humor, muchos robots y muchas aventuras. Todos los personajes van creciendo en la medida que se avanza y es una novela que nos hace cuestionarnos, por una parte ¿qué es lo que nos hace ser humanos? Y, por otra, nos habla sobre los lazos familiares y la familia, ¿qué nos hace ser familia?
Hay rasgos interesantes que aparecen en esta obra y que el autor explora en la asexualidad. Primero a través de Víctor que no ha tenido un despertar sexual como el que se espera tradicionalmente, y también de Hap que es un androide con una atractiva apariencia de humano pero que no tiene genitales sino una protuberancia en la zona en que estos estarían en caso de ser humano. Creemos que tener libros juveniles donde se explore este tema es positivo porque la sexualidad es un espectro, y la asexualidad también. Una persona puede estar en la parte más extrema del espectro, pero también puede estar en una sección intermedia. Muy recomendado para trabajar en el aula en enseñanza media.


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